Autor: Alfonso Tandazo

Imbabura: un enclave andino lleno de arte

Imbabura: un enclave andino lleno de arte

Hay una pequeña y hermosa región en los Andes ecuatorianos, cuyas artesanías se han hecho famosas en el mundo. La habilidad y la visión comercial de los habitantes de la provincia de Imbabura –en donde habitan alrededor de 400 000 personas- han sido base del desarrollo de esta dinámica región ecuatoriana en donde los artesanos se levantan antes del sol para mover sus telares, encender viejas máquinas de coser, usar cinceles, tornos, brochas; cortar, dar forma, crear…

Si usted viaja a Ecuador, no pase por alto este territorio privilegiado por la naturaleza, y conocido también como la “Provincia de los lagos”, en donde algunos dicen que se encuentra la verdadera “Mitad del Mundo”. Le aseguramos que se sentirá inspirado por el maravilloso entorno de una región en la que se combinan un clima cálido y templado, el frío de volcanes nevados, la fuerza de cascadas cristalinas, la belleza de pequeñas y pintorescas poblaciones andinas, una deliciosa gastronomía, una oferta de servicios turísticos muy diversos y, por supuesto, una veta artesanal llena de contrastes.

Le proponemos que nos siga en este recorrido por Imbabura, con los ojos de un aprendiz que se deslumbra al conocer los secretos que se cuecen en los hornos de cerámica, los talleres de talla, las viejas casas de adobe con grandes telares y las modernas fábricas de confección de ropa y calzado. Aquí, una pequeña muestra de todo lo que se crea en Imbabura.

Otavalo


Esta ciudad indígena ubicada 110 kilómetros (unas dos horas por carretera) al norte de la capital ecuatoriana, Quito, posee uno de las ferias artesanales más importantes de América Latina. Ubicado en la llamada Plaza de los Ponchos, este mercado bulle cada sábado con la llegada de cientos de artesanos, vendedores, turistas y paseantes.

Ponchos, tapices, todo tipo de prendas de lana, finos bordados (la mayoría de ellos elaborados a mano), piezas talladas en madera, joyas, esculturas en piedra, accesorios, cuadros, objetos en paja toquilla, instrumentos musicales… y más productos se exhiben en esta plaza, en donde el “regateo” (bargain) es una práctica común y aceptada.

Otavalo, hogar de la etnia indígena quichua de los otavalos, y ciudad declarada “Capital Intercultural del Ecuador”, es una población pequeña, pero con aire cosmopolita, tanto por el carácter viajero y emprendedor de sus habitantes, como por la gran cantidad de extranjeros que la visitan y que la han elegido como nuevo destino de vida.

Además de los restaurantes, hostales, haciendas cercanas convertidas en preciosos hoteles, callejuelas iluminadas con faroles, tiendas de ropa, la principal atracción de Otavalo es, sin duda, su mercado. Hasta allí llega la mayoría de tours con visitantes de todas partes del mundo y los turistas pasan horas maravillados con la producción de artesanos que han aprendido el oficio de sus ancestros y lo enseñan a sus descendientes.

A la feria artesanal se suma otra atracción: el mercado de animales. Cada sábado, a partir de las 06:00 de la mañana, se monta esta exótica feria, en la que se venden conejos, cuyes, vacas, ovejas, cabras, gallinas, caballos, gatos, perros y otros animales. Una escena que difícilmente verá en otro lugar y que parece detenida en el tiempo.

Cotacachi
Caminar por la ciudad de Cotacachi es como recorrer una gran vitrina. Todo tipo de artículos de cuero (chaquetas, pantalones, cinturones, billeteras, zapatos, chalecos, maletas y más) se aprecian en las vidrieras de decenas de tiendas en las calles del centro de esta población de 40 000 habitantes.

Aunque muchos de los modelos siguen la línea de la moda internacional, en Cotacachi también se crean diseños propios y eso –además de los precios más convenientes que los de las grandes ciudades- atraen a miles de personas que, sobre todo los fines de semana, recorren sus calles estrechas en busca de la prenda o el accesorio perfectos.

Pero Cotacachi no es solo cuero. Los visitantes también pueden detener su paseo para conocer la iglesia matriz, con sus seis capillas, sus altares de pan de oro y las obras de arte de la “Escuela Quiteña”, que se exhiben en su interior. Otro punto de atracción es el mirador de Las Atenas, desde donde se pueden observar las hermosas lagunas de Imbabura, así como la Reserva Ecológica Cotacachi, que es la zona de conservación más importante de los Andes occidentales de Ecuador. Termas, exuberantes bosques, reservas naturales, paisajes con nevados brillantes son cosas que usted encontrará en Cotacachi, además de la mejor producción en cuero del país.

San Antonio de Ibarra


Hermosas formas surgen de la madera del nogal, gracias a las hábiles manos de los artesanos de San Antonio de Ibarra, una pequeña población situada a cinco minutos de Ibarra, en medio de la sierra andina de Ecuador.

Caminar por las silenciosas calles de este pueblito significa descubrir que muchas casas son talleres artesanales en donde se elaboran las preciosas piezas en madera, que han hecho famoso a este lugar. Trabajadas con las técnicas de la Escuela Quiteña y cubiertas con pan de oro, estas son obras únicas por su color y belleza.

Pequeñas y grandes esculturas en madera, retablos y altares para iglesias y motivos de todo tipo se esculpen en madera de nogal, naranjillo, cedro y laurel. En el centro del pequeño pueblo, las obras hechas por hombres, mujeres y hasta niños, se venden en cada casa.

Pero hay una calle, llamada Ramón Teanga y conocida como “La Calle del Arte” es el lugar donde se concentran las obras de arte, no solo de madera, sino también de piedra, cemento y hormigón, con las cuales los artistas crean esculturas de tamaño monumental. Allí, los sábados por la noche se realizan exposiciones y talleres demostrativos, para promocionar el trabajo de los artesanos

Zuleta
Las camisas bordadas con diseños precolombinos que, en más de una ocasión, ha lucido el expresidente de Ecuador, Rafael Correa, en cumbres y encuentros internacionales, tienen un sello de origen: la comunidad indígena de Zuleta, ubicada al suroriente de la provincia de Imbabura.

La tradición del hábil trabajo con aguas, hilos, dedales y telas es antigua, pero el oficio encontró un espacio en la década de los 40, en la hacienda del expresidente ecuatoriano Galo Plaza Lasso. Cuentan las bordadoras que la esposa de Plaza creó un taller para que las mujeres de la zona pudieran bordar y luego comercializar las hermosas prendas, consiguiendo así un ingreso extra para sus hogares.

Vestidos, blusas, manteles, tapetes, toallas y otros artículos, con finos acabados que reproducen detalles del entorno y la cosmovisión indígena, son creados por las hábiles manos de más de 300 bordadoras. Las prendas se exhiben, cada quince días, en la Feria de Bordados de Zuleta en las instalaciones de la casa comunal, que se realiza desde hace once años.

Muchas figuras públicas usan estas prendas bordadas, de gran originalidad, pero lo que no muchos saben es que, en una visita presidencial al Vaticano, el Papa Francisco recibió dos casullas bordadas por las hábiles manos de las mujeres de Zuleta.

Atuntaqui
Sobre las ruinas de un terremoto que en 1868 destruyó la ciudad, se levantó nuevamente Atuntaqui, población de 21 000 habitantes, ubicada a 10 minutos de Ibarra.

En su reconstrucción y nuevo impulso jugó un papel trascendental la instalación de una fábrica de tejidos y la llegada del ferrocarril a Andrade Marín, la población más cercana (2.5 km). Pero fue el primer hecho el que marcó la nueva dinámica laboral y económica, pues constituyó el primer paso en el desarrollo de la industria textil en Atuntaqui.

La ex fábrica textil Imbabura, una edificación histórica que aún conserva en su interior la antigua maquinaria inglesa y alemana, fue declarada Patrimonio Cultural del Ecuador. Visitarla es conocer los orígenes de una actividad que, actualmente, es el principal recurso de esta población. Un dato para entenderlo: cada año, la feria textil que organiza esta pequeña ciudad convoca a casi 150 000 visitantes.

Esta pequeña ciudad colonial cuyo nombre indígena significa “tambor grande” y en cuya arquitectura y disposición se aprecia la huella del pasado español, tiene un clima templado y agradable y un paisaje impresionante, pues está ubicada en las faldas del volcán Imbabura. Su ritmo de vida muy tranquilo ha hecho que mucha gente la elija como destino de retiro. Pero si esa no es su intención, visítela y conozca el trabajo artesanal de sus habitantes. Casi podríamos asegurarle que no saldrá de allí sin una de las hermosas prendas que se exhiben en las vitrinas de casi todas las calles del centro de Atuntaqui.

Visite Azuay y conozca lo mejor de la artesanía ecuatoriana

Visite Azuay y conozca lo mejor de la artesanía ecuatoriana

Foto: Surtrek

La provincia del Azuay, al sur de Ecuador, es uno de los centros turísticos más importantes y ricos del país. Su capital, Cuenca, proclamada Patrimonio Cultural por la UNESCO, es una encantadora ciudad andina, con calles estrechas y tejados de barro, en la que el tiempo parece detenerse. La belleza y la calidad de vida de esta pequeña urbe, atravesada por ríos y rodeada por impresionantes parajes naturales, la han convertido en un lugar visitado por miles de turistas cada año y preferido por cientos de extranjeros –sobre todo estadounidenses- para su retiro.

Pero Azuay es también un importante centro de artesanías, de gran belleza y calidad. A la habilidad de su gente se suma una tradición importante que ha permitido que las técnicas y la vocación se transmitan de generación en generación. La elaboración de finas joyas de filigrana, el tejido de sombreros de paja toquilla, la fundición de hierro, cobre y bronce para la confección de piezas artísticas, el cuidadoso trabajo en alfarería y cerámica (sobre todo para vajillas), el tallado, la ebanistería, el trabajo en madera; los maravillosos tejidos (paños, fajas, ponchos, blusas); las piezas en porcelana, loza y barro; los cueros repujados, los vitrales, la cerería, los trabajos en piedra, etc. Estas son solo algunas de las principales aristas del trabajo artesanal en la provincia.

Foto: Fundación Turismo Cuenca

Conocer Azuay a través del laborioso y paciente trabajo de su gente es otra forma de hacer un mapa mental de esta provincia ecuatoriana tan rica y diversa culturalmente. Aquí, un pequeño recorrido por los tres puntos más importantes de producción de artesanía en esta provincia ecuatoriana.

CUENCA:
La tercera ciudad del Ecuador (las primeras son Guayaquil y Quito), es uno de los centros artesanales del país. En las calles de su centro histórico es frecuente encontrar todo tipo de talleres en donde se fabrican y venden obras de arte en hierro, cerámica, bordados, artículos de cuero, cestas… Cuenca también es un buen lugar para comprar los famosos Panama Hat –nombre erróneo, pues el verdadero origen de los sombreros de paja toquilla es el Ecuador. En la capital azuaya estos hermosos sombreros se venden a buenos precios en almacenes de franquicia, ubicados en varios sitios de la ciudad.

Foto: Surtrek
Foto: Surtrek

Otro tipo de artesanía muy famosa en Cuenca es la cerámica, sobre todo en piezas domésticas: preciosas y resistentes vajillas, de gran colorido y finas formas, que se han convertido en una marca de este trabajo en Azuay.

El origen de este oficio se encuentra en las primeras culturas precolombinas que habitaron la región. Con el tiempo, se perfeccionó gracias a la fusión de técnicas aborígenes y españolas. Técnicas como el modelado a mano, el uso del torno y del golpeador o “huactana”, la cocción en horno, el barnizado, se han utilizado a través del tiempo, en un proceso complejo y laborioso.

Uno de los artistas más importantes de la ciudad, y reconocido internacionalmente, es Eduardo Vega, muralista y diseñador que ha contribuido con su obra también al espacio público del Ecuador y otros lugares de América Latina. En su galería-taller se confeccionan y muestran al público piezas artísticas, decorativas y utilitarias, de enorme calidad y belleza, con diseños únicos.

Foto: Cerámica Vega
(Tuga Astudillo)

Pero en esta ciudad no solo se produce cerámica para uso doméstico o artesanal: Cuenca ha desarrollado también la producción industrial, con piezas como tejas, baldosas o recubrimientos.

Por otra parte, los bordados en distintas prendas –algunas de ellas, con oro y plata- son trabajos únicos por su belleza y calidad. Pero quizás una de las ramas más elaboradas e interesantes es la forja de objetos ornamentales y utilitarios: las formas más singulares y complejas que adornan lámparas, barandillas, candelabros, mesas, sillones, y un largo etcétera se exhiben y venden en estas calles. La cestería, la talla en madera, la alfarería también destacan por su belleza en Cuenca.

CHORDELEG:
Chordeleg está ubicado a unos 40 km de Cuenca en transporte terrestre. Fue un asentamiento indígena antes de la Colonia y en la actualidad es un pintoresco pueblo andino, con calles de adoquín, casonas tradicionales y una plaza central y el parquecito, sitio de reunión de la gente local y de paseo de los visitantes, que encuentran allí ventas de golosinas, artesanías, sombreros, figuras de barro, bordados, recuerdos, helados…

Pero si algo destaca a este cantón azuayo es el trabajo de los artesanos joyeros. En el centro de Chordeleg –cuyo nombre significa “chorro de oro”- existen más de 100 joyerías. Caminar por sus calles y detenerse en los escaparates y exhibidores de estas pequeñas tiendas es descubrir la creatividad, el arte y sobre todo la habilidad de los joyeros azuayos.

Aunque también se trabaja mucho en alfarería, paja toquilla o metales, es sin duda la joyería la estrella de las artesanías en Chordeleg, un pueblo rodeado de paisajes de gran belleza, que fuera declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, en el año 2000. A precios moderados (sobre todo en comparación con las grandes ciudades), se puede encontrar trabajos muy finos y diseños únicos que los artesanos crean para anillos, aretes, cadenas, pulseras y otras piezas en oro amarillo, oro blanco y plata. Los joyeros utilizan también piedras como esmeraldas, diamantes, ópalos, topacios, perlas, aguamarinas, rosas de Francia y otras, en las joyas que han adquirido fama mundial, sobre todo a partir de que fueran usadas en el certamen de Miss Universo, que se realizó en Ecuador en el año 2004.

Un detalle importante: para tranquilidad de quienes compran estas piezas, el Municipio de Chordeleg tiene una oficina que entrega un sello de garantía de la joya. De esa forma, el dueño del almacén en donde se vende confirma que, para su elaboración, se ha utilizado oro de 14 o 18 quilates o plata de 9,25 o 9, 75 quilates.

Foto: Pete

Después de apreciar (y quizás comprar) alguna joya en esta población, usted puede aprovechar el viaje para conocer uno de los parajes naturales más bonitos de la provincia: a 25 km de Chordeleg está ubicado el sitio de Tres Lagunas, tres grandes espejos de agua ubicados en forma descendente, en lo alto de la montaña, y a cuyas aguas se les atribuyen propiedades curativas, que fueran aprovechadas desde tiempos ancestrales por los indígenas que poblaban la zona. La formación natural tiene, en la parte alta, una cascada desde la que el agua desciende para caer en la primera laguna.

Especies como conejos, venados, zorrillos, lobos de páramo, chucuris… se encuentran en este paraje. Además hay aves como quilicos, gaviotas de sierra, colibríes, golondrinas y más.

GUALACEO:
Más de la mitad de la población de Gualaceo (el 52 por ciento, para ser exactos), se dedica a la elaboración y venta de calzado. Este pueblo andino, que conserva elementos arquitectónicos de la Colonia, tiene un hermoso centro histórico, con mercados, plazas parques, riberas de ríos y hasta un antiguo acueducto.

Pero, sin duda, lo más conocido de Gualaceo es su famosa producción de calzado. Con un proceso productivo cada vez más moderno y tecnificado, los artesanos de esta población siguen las tendencias internacionales y empiezan a marcar la moda dentro del país. Zapatos de todo tipo, formales y deportivos se exhiben en el centenar de almacenes de Gualaceo, pueblo que se caracteriza por su riquísimo folclor.

Pero además de esta producción, Gualaceo tiene otro punto de atracción, que si bien no puede calificarse como artesanía, es un tipo de producción única y muy exótica: allí se encuentra Ecuagenera, el laboratorio de orquídeas más grande del Ecuador. Diariamente se producen más de 300 orquídeas distintas, plantas que se distinguen por la complejidad y belleza de sus flores. Además, realizan tours guiados, para conocer las instalaciones y el proceso de cultivo de estas plantas fascinantes.

En los alrededores de la población también existen otros lugares turísticos importantes, entre ellos áreas de bosque y vegetación protectora, como el Collay, el Aguarongo, la Cascada de San Francisco, el río Santa Bárbara, y el pueblo de San Juan, con su arquitectura colonial y sus casas de bareque.

Los seis tesoros arqueológicos más importantes de Ecuador

Los seis tesoros arqueológicos más importantes de Ecuador

Un recorrido por los vestigios de civilizaciones ancestrales, que dejaron la huella de su vida cotidiana y de sus ritos y ceremonias, permite conocer el desarrollo y la espiritualidad de estos pueblos.

En América Latina, los vestigios de estas civilizaciones se encuentran en varios puntos del continente, enmarcados en entornos naturales maravillosos. Recorrerlos permite intuir el esplendor de unas civilizaciones perdidas en el tiempo.

México, Colombia, Perú, Ecuador son algunos de los países conservan los vestigios de civilizaciones precolombinas como las de los Maya, los Incas y los Aztecas. La ciudad Maya de Tikal, en Guatemala; las majestuosas ruinas de Machu Picchu, en Perú; las ruinas de Chichen Itza, que fuera la capital más importante de la cultura Maya, localizada en Yucatán, México, son algunas de las más representativas del continente.

Ecuador también conserva, en varios puntos de su geografía, los restos y cimientos de importantes civilizaciones preincaicas. Le proponemos un recorrido por las más conocidas y visitadas por arqueólogos y turistas:

Museo de Sitio de Tulipe


Setenta kilómetros al noroccidente de Quito, se encuentra uno de los mayores hallazgos arqueológicos de Ecuador: las huellas de la civilización preincaica de los Yumbos (800 después de Cristo, hasta 1660).

El Museo de Sitio Tulipe, ubicado en la capital del país, Quito, le transportará en el tiempo, concretamente a principios del pasado milenio. Los acueductos, piscinas, tolas, petroglifos y caminos de piedra permiten deducir el enorme legado astronómico, geométrico y arquitectónico que nos dejó la civilización de los Yumbos.

El levantamiento más importante del Museo es un centro ceremonial compuesto por ocho grandes estructuras de roca, vinculadas a los acueductos. Estas estructuras eran utilizadas por los Yumbos para desarrollar ritos purificativos, adorar a dioses y calcular el tiempo.

El entorno natural que envuelve estas ruinas, sus ríos aledaños y diversos senderos conduce a lugares con aire místico, en los que el visitante se sorprenderá con los petroglifos de complejas figuras.

Los senderos de este sitio ancestral han perdurado en el tiempo y, según los arqueólogos e historiadores, fueron utilizados como vías de conexión entre la Sierra y la Costa.

Con una muy didáctica reproducción multimedia, en el Museo de Sitio de Tulipe se relata la historia de la civilización de los Yumbos. El contenido de estos guiones es el resultado de 25 años de investigación sobre la cotidianidad y trascendencia de esta cultura preincaica, de avanzado desarrollo organizativo, espiritual y arquitectónico.

Horarios:
De miércoles a domingo, de 09:00 a 17:00
Costo: Adultos, 3 USD, Estudiantes, tercera edad, niños y personas con capacidades diferentes, 1USD

Ruinas de Cochasquí


El parque arqueológico y de investigación de Cochasquí, ubicado en el cantón Pedro Moncayo (provincia de Pichincha), tiene una extensión aproximada de 80 hectáreas. Situado a más de 3000 msnm, es un perfecto mirador para observar elevaciones como el Cerro Puntas, el Cotopaxi, los Illinizas, el Pichincha, el Quinche, entre otros.

El sitio conserva una enorme riqueza histórica y cultural, expresada en los vestigios del pueblo preincaico de los Quitu-Cara, que habitó una extensa región desde la Costa hasta la Amazonia, y desde el norte de Pichincha, hasta el sur de Colombia.

Quince pirámides truncas y más de veinte montículos funerarios, un jardín botánico y un museo arqueológico, permiten conocer e interpretar la cultura solar de esta civilización.

Cochasquí, ubicado a 52 km al norte de Quito, es un templo del misterio. Varias teorías sobre lo que pudo haber sido en su momento de esplendor se tejen entre los científicos, arqueólogos e historiadores. Muchos sostienen que pudo haber sido un observatorio astronómico, o una necrópolis. Para otros, se trataba de altares de adoración o de un sitio de prácticas militares. Esto último porque allí se encontraron más de 500 cráneos humanos.

Además de las pirámides y montículos funerarios, muros, terrazas, lagos artificiales, canales, caminos, etc. forman parte del Parque Arqueológico de Cochasquí, que integra también el recorrido del Qhapaq-Ñan (el Camino del Inca).

En el sitio arqueológico existen llamas, zorrillos, lobos, conejos, perdices, tórtolas, cóndores, águilas y pumas. También puede observar la vegetación originaria que incluye árboles como el puma maqui, arrayán, sacha-rosa, capote, aliso, orquídeas, otros. Recuerde que a 15 km. se encuentran las Lagunas de Mojanda y la elevación Fuya Fuya.

Para llegar a Cochasquí debe tomar la Panamericana Norte. En el km 52, a la altura del peaje, deberá tomar el desvío a Cochasquí; también puede llegar desde Mojanda o por Tocachi o Malchingu.

Usted podrá encontrar hospedaje en la ciudad de Otavalo, conocida mundialmente por su mercado y sus artesanías, o en la ciudad de Ibarra.

Horarios:
El parque Arqueológico Cochasquí se puede visitar todos los días del año, de 08:30 a 16:30.
El valor del ingreso a este parque es: USD 3 para extranjeros, USD 1 para nacionales, USD 0,50 para estudiantes y USD 0,20 para niños y personas de la tercera edad.

Las ruinas de Ingapirca


Al sur del Ecuador, en la provincia del Azuay, se encuentran las ruinas de Ingapirca, complejo arqueológico situado en un altiplano de la provincia de Cañar.

Solamente 80 km de la hermosa y cultural ciudad de Cuenca, estas ruinas precolombinas fueron construidas por los habitantes de la cultura Cañar, para ser utilizadas como centro ceremonial y de intercambio de comercio.

Los vestigios de Ingapirka, palabra que significa “muro del Inca”, pudieron haber sido un observatorio del Sol y de la Luna, además de un centro ritual y de estrategias militares, según las interpretaciones científicas. El edificio, de origen Inca- Cañari fue construido por orden directa del Inca Huayna Cápac, durante las guerras de expansión territorial.

El entorno de estas majestuosas ruinas lo conforman los páramos de Curuquinga y Buerán, al este y sur, y la cordillera occidental por el oeste. Se dice que la civilización Cañar eligió estas tierras para construir estos templos que estaban integrados en una ruta que recorrían entre Ecuador y Perú.

Los grandes hallazgos de cerámica de estas ruinas han ayudado a datar ese lugar en los años 500 AC.

Usted podrá disfrutar de estos parajes con una visita de un día y hospedarse en la cultural y hermosa ciudad de Cuenca, Patrimonio de la Humanidad.

Horarios
De lunes a domingo 08:00 a 19:00
Costo de ingreso:5 USD

Comuna de Agua Blanca, en Manabí


Ubicada a unos 15 km al norte de la ciudad de Puerto López, en la provincia de Manabí, la comuna de Aguablanca es un centro arqueológico encajado en un hermoso entorno natural.

La comuna es parte del Parque Nacional Machalilla. Vestigios de la civilización de los Machalilla y de la cultura Manteña se encuentran en este terreno, transformado en un museo de sitio.

Ruinas de templos, plazas y viviendas de la cultura manteña (1.500 A.C), así como urnas funerarias, y objetos de cerámica, sobre todo de uso doméstico y ceremonial, pueden observarse en este museo y dan una idea al visitante de lo que fue la vida cotidiana y la cultura de estos habitantes ancestrales.

Al recorrer la rivera del rio Buenavista, se puede descubrir un asentamiento con los restos de templos, plazas y viviendas de la cultura Manteña. Los hallazgos cerámicos salen al paso en todo el camino.

La laguna de azufre es otro de los atractivos de la visita a la comuna. Se trata de una laguna natural con concentraciones de azufre, que emanan de una formación volcánica subterránea. Se dice que estas aguas tienen propiedades curativas.

Complejo de Pumapungo de Cuenca


En pleno centro de la ciudad de Cuenca, en el casco histórico, encontramos un parque arqueológico, construido a finales del siglo XV.

Estas son las ruinas de lo que, según los arqueólogos e historiadores, fue una de las ciudades más imponentes del imperio Incaico. Allí se encontraban el Templo del Sol y un templo de vírgenes del Sol. También formaba parte de este complejo el templo de Tomebamba.

Durante los trabajos realizados en las dos últimas décadas, se recuperaron diversas piezas de cerámica, metal, conchas y huesos, que se pueden apreciar en el museo de sitio y que hablan de una organización compleja y desarrollada.

En este lugar se asentó la ciudad de Tomebamba, que fuera destruida antes de la llegada de los conquistadores españoles, quienes después levantarían sus iglesias sobre las piedras de los templos indígenas. Se dice que esta ciudad fue cuna del hijo del Inca Hayna Cápac y que esta condición le valió convertirse en un espacio sagrado.

En el Parque Arqueológico de Pumapungo se puede observar también la entrada a un túnel de treinta metros de largo. Los estudios determinan que este sirvió de mausoleo y que simbolizaba el mundo de los espíritus. Todo ello, como parte de la cosmovisión compleja y profunda del pueblo que habitó lo que ahora constituye el complejo arqueológico más importante del país.

Si lo visita, usted podrá alojarse en la hermosa ciudad de Cuenca, construida con las mismas características que la ciudad de Cuenca en España.

Horarios:
De lunes a domingo 08:00 a 19:00
Costo de ingreso: 5 USD

Rumicucho, en la mitad del mundo


“Rincón de piedra”. Ese es su nombre en Qichwa: Rumicucho. Estas ruinas arqueológicas, ubicadas al norte de la ciudad de Quito, nos ofrecen una clara visión de lo que fue un templo dedicado al Dios Sol.

Desde su privilegiada ubicación, en una colina desde donde se puede apreciar el cerro de La Marca y el volcán Cayambe, que forman una línea horizontal este – oeste, lugar exacto por donde atraviesa el Sol en su equinoccio.

Se cree que Rumicucho fue uno de los templos más importantes de adoración al Astro Rey. Con una extensión de más de 300 m. de largo por 75 de ancho, está formado por cinco terrazas de piedra en forma piramidal.

Durante los enfrentamientos entre los pueblos nativos y los Incas, este lugar sirvió como estructura militar de apoyo y logística, debido a su estratégica situación. De ese uso quedan, como huellas, caminos, puentes y tambos; construcciones que, según la historia, también fueron utilizadas como un fuerte militar Inca.

Rumicucho es un lugar de encanto, con maravillosas vistas, en el que usted podrá aprender sobres estos pueblos milenarios y sus tradiciones y valorar el desarrollo y conocimiento de las culturas ancestrales. Todo eso, rodeado de un maravilloso entorno natural.
Horario:
De lunes a domingo 10:00 a 22:00
Costo de ingreso:4 USD

Los camélidos: fascinantes animales que reinan en las llanuras de los Andes

Los camélidos: fascinantes animales que reinan en las llanuras de los Andes

Su estampa solitaria parece el fondo de una postal: hieráticos y silenciosos, los camélidos observan al infinito desde las inmensas y frías llanuras de los Andes. Son dueños de una belleza sencilla y práctica, con su cuello fino, sus patas largas y el pelaje de tantas tonalidades que, en muchos casos, se hace imposible definir su color.

Los camélidos son los únicos parientes del camello que existen en la actualidad. ¿Cómo llegaron hasta América del Sur? Hay muchas teorías, pues los registros fósiles son incompletos. Según la más conocida, hace cinco millones de años, estos animales aparecieron en Norteamérica. Desde allí y debido el clima adverso, producto del avance de los glaciares, emigraron en distintos momentos de la historia, hacia Eurasia (en donde se diversificaron en las dos especies que conocemos en la actualidad: el camello de dos jorobas y el dromedario), y a Sudamérica. A este último continente arribaron a través del Istmo de Panamá (se calcula que hace un tres millones de años), los camélidos de la tribu Lamini (sin joroba). Lo paradójico es que, con el tiempo, desaparecieron de su lugar de origen, quizás por condiciones climáticas extremas o por la llegada de un nuevo predador: el ser humano.

En América del Sur, hay dos géneros (lama y vicugna) y cuatro especies. Dos de ellas son salvajes: la vicuña y el guanaco. Y las otras dos son domésticas: la llama y la alpaca. Las cuatro comparten algunas características, por ejemplo, su capacidad de cruzarse entre sí y tener descendencia fértil, o su dimorfismo sexual: es decir que no es fácil distinguir su género, a menos que se vea sus aparatos reproductores de cerca. La alpaca, la llama y la vicuña tienen otra característica común: viven en tierras altas. El guancaco, en cambio, puede habitar a nivel del mar.

La llama, el animal sagrado de los Incas


Entre los camélidos andinos, la llama es el más grande. Su característica más llamativa es que no es una especie natural, en el sentido de que es una “creación” del ser humano (específicamente de los pobladores del altiplano, que domesticaron el guanaco hace unos 5000 años). Su distribución geográfica ha sido muy variable y amplia, por haber sido producto de comercio desde el imperio Inca). Pero se encuentra, sobre todo en los Andes de Perú, Bolivia, Chile, Ecuador y Argentina. Ha sido tradicionalmente utilizada como bestia de carga, pero también aprovechada por su lana y por su carne. Su fibra es muy gruesa y resistente y muy valorada porque no es tratada con productos químicos.

La economía del imperio Inca se basó en la explotación de la llama. Estos pobladores consumían su carne, sobre todo en ocasiones festivas, pero además utilizaban su lana para elaborar hilos y tejidos. Sus huesos se aprovechaban para hacer instrumentos musicales; su cuero, para calzado; su grasa, para medicinas, y sus excrementos, para abono.

Para los Incas, la llama era un animal sagrado. Creían que cada llama en la Tierra tenía su “espejo”, en la “Llama Celeste”: una constelación que se podía apreciar desde ciertos lugares sagrados.

La alpaca, una especie en peligro de extensión


La alpaca es una especie más pequeña y que comparte con la llama (así como con el camello) el hábito de escupir como método de defensa. En cambio, se diferencia de esta en que no se utiliza como un animal de carga. Este camélido mide entre 0, 94 y 1, 04 metros y pesa entre 50 y 55 kg. Se cree que su domesticación data de miles de años.

Las alpacas habitan sobre todo en Perú, Bolivia, Chile y Argentina, aunque en este país casi había desaparecido y se están haciendo muchos esfuerzos para aumentar su población. También hay alpacas en Australia, EEUU y Nueva Zelanda. Son animales muy valorados por su fibra, pues es la más fina entre los camélidos (su precio asciende hasta unos 400 dólares por cada kilogramo). Con la lana de la alpaca se fabrican productos tan diversos como cobijas, ponchos, bufandas, chalecos, chompas.

La vicuña: sedentaria y “ecológica”


La vicuña, símbolo patrio peruano, es un camélido más pequeño: su longitud es de 80 cm y su peso de entre 40 y 50 kg. Son animales sedentarios, de patas largas y, en cierto sentido, ecológicos, pues las plantas de sus patas tienen una especie de almohadilla que evita que, a su paso, levanten la vegetación. De esa forma, no producen erosión. Además, tienen un sistema social muy estructurado y organizado: los machos adultos viven con un harén de dos o tres hembras y sus crías. La lana de la vicuña es la estrella de este tipo de material en el mundo de la alta costura, pues el metro cuadrado puede llegar a costar hasta 3000 dólares.

Firmas de alta costura, sobre todo italianas y francesas, utilizan la fibra de la vicuña para la elaboración de prendas exclusivas. Por la intensa actividad de caza, desde épocas ancestrales, este animal se encuentra en proceso de extinción.

El elegante y sociable guanaco


Elegante y de huesos finos y veloces (puede correr hasta 64 km por hora), el guanaco también es una especie amenazada entre los camélidos. Son, incluso, más escasos que las llamas. Este animal de carácter sociable, que generalmente anda en rebaños numerosos y vive en zonas semidesérticas, tiene un pelaje espeso y suave que lo protege del frío. Habita sobre todo en Perú, Chile, Bolivia y Argentina. Los guanacos pueden llegar a pesar 140 kg y medir 1, 70 m de alto. Tienen un pelaje de tres tonalidades: beige en la parte superior del cuerpo, blanco en la inferior y gris en su cabeza. El ser humano aprovecha su pelaje y su cuero, para hacer prendas finas y muy valoradas.

Los “camellos del Nuevo Mundo”


A los camélidos sudamericanos se los llama “camellos del Nuevo Mundo”. Con sus antecesores jorobados de Asia y África comparten sus ciertas características de adaptación a las tierras áridas, así como el hecho de ser recursos importantes de sustentabilidad para las poblaciones con las que conviven. Según varios estudios, la población actual de camélidos en América del Sur es de alrededor de 9 millones de habitantes. Para comunidades campesinas de Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina y Chile, el pastoreo de las alpacas y las llamas sigue siendo su principal fuente de ingresos.

Son, sin duda, animales curiosos e interesantes. Quienes los estudian los describen como “diurnos y sociales”, aunque todo el mundo sabe que si se enfadan, pierden las buenas costumbres y lanzan saliva, no con el objetivo de agredir, sino más bien de defenderse, cuando se sienten molestos o acosados.

Pero además de su función histórica de proporcionar carne y lana a los pueblos andinos, ciertos camélidos son utilizados en la actualidad para una terapia novedosa. Se la conoce como alpacaterapia o lamaterapia y se ha desarrollado en Alemania. Es una variante de los tratamientos que se hacen con perros, caballos o delfines. Niños con autismo, personas con experiencias traumáticas o con altos niveles de estrés o problemas psiquiátricos: todos ellos se pueden beneficiar con este tratamiento, basado en una característica única de los camélidos: se dice que son los únicos animales que realmente miran a los ojos y observan. Son sensitivos, curiosos, de presencia tranquila. Además son dóciles y cuidadosos y, por su belleza y magnetismo, ejercen una especie de fascinación en quienes los ven.

En resumen: hay quien podría pensar que estos hermosos animales andinos son demasiado “quietos” o aburridos, pero en realidad, hay mucho qué descubrir sobre ellos. Vale la pena conocerlos de cerca, en los paisajes en que reinan. Mirar a sus ojos y descubrir si es cierto que nos observan. Eso sí, por su bien, cuídese mucho de no molestarlos…

Ocho consejos para unas vacaciones inolvidables en las Islas Galápagos

Ocho consejos para unas vacaciones inolvidables en las Islas Galápagos

Un tour a las Islas Galápagos es un sueño que muchas personas han escrito en su lista de “cosas que hacer antes de morir”. Al no ser un viaje barato, se convierte, para la mayoría, en una experiencia de una sola vez en la vida. Por ello es recomendable planificar cada detalle del antes-durante y después, para que no queden cabos sueltos y todo salga a la perfección.
Hay muchos consejos posibles a la hora de organizar su aventura por las Islas Encantadas, pero aquí le presentamos una lista de 8 aspectos básicos que le ayudarán para planificar mejor su tour, y disfrutar más su estancia.

1.- ¡Planeando su vuelo!
Todos los vuelos a las Islas Galápagos salen desde el Ecuador continental, desde Quito o Guayaquil. No existen vuelos internacionales directos al archipiélago, por eso es importante que usted realice una pequeña investigación sobre las aerolíneas que viajan a Ecuador y que consulte con su operador turístico a la hora de coordinar su vuelo a Galápagos, tomando en cuenta que en las Islas existen dos aeropuertos importantes: en la Isla San Cristóbal y en la Isla Baltra.

Si su plan es quedarse pocos días en el archipiélago, es recomendable que llegue a Baltra, pues se encuentra frente a la isla Santa Cruz, que es la más concurrida y la más central. La distancia desde Santa Cruz hasta el resto de islas habitadas (San Cristóbal, Isabela y Floreana) es de cuatro horas aproximadamente. En cambio, si llega a San Cristóbal y quiere visitar Isabela o Floreana necesariamente tendrá que pasar por Santa Cruz, lo que aumenta el tiempo de viaje. Otra buena opción es llegar al aeropuerto de San Cristóbal y salir del de Baltra (o viceversa).

Dependiendo de cuál sea su punto de partida, los vuelos a Galápagos salen desde Quito y Guayaquil. Toma más o menos media hora llegar de Quito hasta Guayaquil, y más o menos una hora y media desde Guayaquil hasta las islas.

2.- ¿QUÉ LLEVAR?

Ropa:
Para viajar a las Galápagos tome en cuenta que las aerolíneas solo admiten una pieza de hasta 20 kg y equipaje de mano de hasta 8 kg. Sin embargo, recuerde que en Galápagos deberá transportarse en barcos y puede ser muy incómodo llevar una maleta pesada.

El primer consejo que le damos es que lleve ropa liviana a su viaje. Pantalones cortos y camisetas cómodas, de manga corta son las prendas ideales para las excursiones y paseos por las islas. Es muy importante que no olvide un sombrero o gorra y un par de gafas de sol. El bloqueador solar completará su equipo de protección, pues recuerde que está en la línea equinoccial y el sol pega directamente. En algunos cruceros, usted puede necesitar algunas prendas un poco más formales, aunque también livianas y frescas, para la tarde o la hora de la cena. Pero eso es algo que queda a su elección, porque no hay un código de vestimenta en los barcos. No olvide tampoco que, para llegar a las Islas Galápagos, usted pasará por Quito o Guayaquil. Para la primera, necesitará ropa un poco más abrigada: puede ser un saco ligero o impermeable, que le servirá también si alguna tarde o noche sopla el viento en las islas.

Calzado y traje de baño
Unas sandalias con correas (conocidas como Teva-style) son recomendables para las distintas actividades que usted realizará en un tour por las islas. Este tipo de calzado será perfecto para el suelo, las excursiones por tierras volcánicas, el agua, etc. Puede también llevar unos zapatos tenis, por si quiere alternar.

Necesitará también uno o dos trajes de baño (dependiendo del número de días que dure su tour). Si usted tiene su propio equipo de buceo y prefiere llevarlo, está muy bien. Pero si no, siempre podrá alquilarlo en las islas, o las embarcaciones de lo suministrarán. También puede comprar o alquilar uno en las tiendas de Quito.

Cámara de fotos y accesorios
Las Islas Galápagos son el lugar ideal para ver de cerca –e interactuar, en algunos casos- con especies únicas, que solo podrá ver en este lugar. Los paisajes volcánicos, la inmensidad del mar de aguas cristalinas, los atardeceres desde la cubierta de su barco: todo serán oportunidades únicas para sacar hermosas fotografías. Por eso, no olvide portar una cámara de fotos (mejor si es una con gran angular) o de video, cuyo funcionamiento usted ya conozca, para evitar problemas. Tampoco olvide el respectivo cargador.

Medicinas
Si usted toma algún tipo de medicación específica, es mejor que la lleve consigo porque será difícil que encuentre algunas prescripciones en las islas. Por lo demás, todos los barcos tienen lo básico para primeros auxilios.

Documentos
Si es extranjero, usted deberá llevar siempre consigo el pasaporte o una copia. Los nacionales de los países de la Comunidad Andina (Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia) pueden movilizarse solo con su documento de identidad. Para entrar en las islas deberá adquirir la tarjeta de control ($20) en el aeropuerto de Quito o de Guayaquil. Deberá llevar esta tarjeta durante todo el viaje.
Además, al entrar en las Galápagos deberá pagar la entrada al Parque Nacional. ($100 para adultos y $ 50 para niños menores de 12 años).

3.- ¿CUÁNDO VIAJAR?
Las Islas Galápagos se caracterizan por tener un clima agradable todo el año. No obstante, hay ligeras variaciones que deben tomarse en cuenta. Por ejemplo, desde junio hasta diciembre –período conocido como “temporada seca”- llega hasta el norte de Galápagos, arrastrada por los vientos del sur, la corriente fría de Humboldt. Debido a su presencia, las aguas son más frías y. aunque los días son soleados, por las tardes una capa de niebla se puede ver sobre las islas. E esta época, los mamíferos y las aves de tierra está muy activos y los visitantes pueden observar los rituales de cortejo de muchas especiales.

En cambio, el periodo comprendido entre diciembre y mayo es conocido como “temporada caliente”. En estos meses, el clima se vuelve más tropical, con muchas lluvias. La temperatura del mar se calienta y eso resulta agradable para quienes gustan de nadar o hacer buceo.

Pese a esta estabilidad relativa del clima, hay algunas cosas que tomar en cuenta para escoger la fecha del viaje. Los meses de abril y mayo, así como septiembre y octubre son considerados por la mayoría de operadores como “temporada baja”. En estos meses, hay menos flujos turísticos y se pueden conseguir mejores precios, siempre haciendo las reservas con mucha anticipación.

4.- Hoteles y cruceros


Las islas Galápagos cuentan con una amplia variedad de hospedajes, desde hostales económicas hasta hoteles de lujo. La mayoría de sitios de hospedaje incluyen en la tarifa el desayuno, que suele ser variado. Como la demanda de hospedaje en las islas habitadas es alto, procure buscar con anticipación un lugar donde hospedarse y asegúrese de reservar una habitación. También puede optar por un viaje en crucero que es una opción excelente para recorrer varias islas en poco tiempo y, además, no tendrá que preocuparse por el hospedaje ni por la comida, solo de disfrutar de las islas.

5.- Transporte entre islas
Al viajar a las Galápagos, la mejor manera de transportarse entre las islas habitadas es mediante los barcos pequeños (conocidos como ‘fibras’) que salen todos los días. La mayoría de barcos salen en la madrugada, cuando el mar está más tranquilo. Cuando viaje en estos barcos, procure tomar alguna pastilla contra el mareo, pues en muchas ocasiones el oleaje es fuerte y, si no está acostumbrado a pasar varias horas en el mar, lo puede pasar muy mal.

Si quiere ahorrarse el viaje en barco, que suele durar cuatro horas entre las islas, puede tomar una avioneta. La empresa EMETEBE da este servicio en las Galápagos. También tiene la opción de tomar un crucero, que lo llevará a conocer incluso aquellas islas poco visitadas por los turistas.

6.- ¡La hora de comer!
Las islas cuentan con amplia oferta de restaurantes, especialmente de comida costeña y comida rápida. La mayoría de hoteles disponen de restaurantes o comedores para sus huéspedes. Además, es posible encontrar tiendas donde puede comprar una variedad de alimentos. Tome en cuenta que la comida en las Galápagos es un poco más cara que en el continente, pero los precios no aumentan mucho. Si sale en una expedición que dura varias horas, las agencias brindan el servicio de box lunch, que consiste en un almuerzo ligero y generalmente frío, pero suficiente. Si emprende una excursión por su cuenta, puede llevar algo ligero para comer, pero no olvide llevar también una bolsa para la basura.

7.- Bancos y cajeros automáticos
La moneda oficial en Ecuador es el dólar americano. Aunque en los aeropuertos y en las islas usted podrá cambiar dinero, es mejor que lleve consigo una cantidad de dólares que le permitan hacer alguna compra urgente.

Solo San Cristóbal y Santa Cruz cuentan con servicio de bancos y cajeros automáticos, por eso, si visita Floreana o Isabela lleve dinero en efectivo. Si bien en la mayoría de lugares se acepta tarjeta de crédito, procure llevar efectivo para evitarse inconvenientes. Procure tener con usted billetes de hasta 20 dólares, pues los billetes de mayor denominación no son aceptados en algunos lugares.

8.- Guías y buceo


La mayoría de las excursiones en las Islas Galápagos deben realizarse con un guía naturalista certificado y esto es especialmente importante pues el 98 por ciento de la superficie del archipiélago forma parte del Parque Nacional Galápagos. De hecho, esta es la institución que coordina con los operadores turísticos las visitas a Galápagos. Para cada visita hay senderos marcados que deben ser respetados por los turistas. Pero esto no impide que puedan ver de cerca muchas especies e incluso, en algunos casos, interactuar con ella. Iguanas, garzas, tortugas gigantes, todo tipo de aves, leones marinos y lagartos de lava… son algunas de estas criaturas.

¿Cuándo viajar a las Islas Galápagos?

¿Cuándo viajar a las Islas Galápagos?

Localizadas en medio del Océano Pacífico, y bendecidas por su ubicación en el ecuador, las Islas Galápagos gozan de un muy buen clima todo el año. Así que, en realidad, no existe una “mejor época” para viajar a este paraíso, pues cada mes tiene sus pros y sus contras. Todo depende de lo que usted considere como las vacaciones ideales. Aquí presentamos algunos de los factores que puede tomar en cuenta a la hora de decidir cuándo viajar a las Islas Galápagos.

TEMPORADA ALTA VS. TEMPORADA BAJA
La temporada alta de turismo en Galápagos tiende a coincidir con los meses de vacaciones alrededor del mundo. Estos van desde la mitad de diciembre (vacaciones de Navidad) a enero, y de junio a agosto (vacaciones de verano), en Europa y Estados Unidos.

Durante la temporada alta, la disponibilidad de todos los servicios en las islas se extiende hasta el límite. La administración del Parque Nacional Galápagos establece un número de turistas que pueden visitar las islas; sin embargo la afluencia de turistas en la temporada alta puede ser muy grande, haciendo que los hoteles y las cubiertas de los barcos estén realmente concurridos. De la misma manera, los vuelos están particularmente llenos en estas épocas y, por supuesto, los precios de los cruceros y los alojamientos son más altos. Durante las temporadas altas, es casi imposible encontrar ofertas de último minuto y si de milagro encuentra una, es probable que usted deba aceptar viajar en algún barco que no sea su primera elección.

La temporada baja corresponde a los meses de primavera (mayo a junio) y de otoño (septiembre y octubre). En estos períodos, el turismo decae substancialmente y muchos cruceros reducen sus precios para atraer a más pasajeros.

RECOMENDACIONES PARA LA TEMPORADA DE TURISMO
Si usted está planeando una escapada a Galápagos durante los meses más populares de vacaciones, debe reservar su viaje con seis meses de anticipación a la fecha en que desea viajar (o antes). Los cruceros de Navidad, por ejemplo, se reservan con un año de antelación.

Otra alternativa es tomar sus vacaciones durante la temporada baja. En ese caso, hay un par de factores que debería tener en cuenta. En esta época del año es posible que usted se sienta algo aislado o solo, pues las playas estarán desoladas. Como ventaja, la disponibilidad en los hoteles no será un problema en esas fechas. Tenga en cuenta que las condiciones del mar son las peores en esa temporada, lo que aumenta las posibilidades de que los viajeros sufran mareos o malestares por el movimiento del barco. Además, debido a estas aguas agitadas, muchos operadores de cruceros ponen sus botes en puertos secos para realizarles mantenimiento. Así que piénselo dos veces antes de comprar una oferta de “última hora”, solo porque se trate de temporada baja.

EL CLIMA EN LAS ISLAS GALÁPAGOS
Otro factor que puede influir en su decisión de la fecha para visitar las Islas Galápagos es el clima. Debido a que las Galápagos se encuentran justo en la línea ecuatorial, el aire y la temperatura no varían mucho, aunque las corrientes marinas sí influyen en la temperatura del aire y del agua, las condiciones del mar y la lluvia en las islas. Generalmente, el clima de las Galápagos se divide en dos estaciones: la cálida y lluviosa (desde enero hasta mayo o junio), y la fría y seca (desde junio o julio a diciembre).

Durante la estación cálida húmeda, las temperaturas alcanzan los 86°F (30°C), con días cálidos interrumpidos por cortas pero pesadas nubosidades. El mar está cálido, 68°F a 77°F (20°C a 25°C), y relativamente calmado.

CONSIDERACIONES CLIMÁTICAS
El clima más cálido y las aguas más tranquilas de la estación lluviosa hacen que estos sean los mejores meses para viajar a las Islas Galápagos, en caso de que usted quiera incluir actividades de buceo y snorkel en su agenda. La parte negativa es que no hay tantos peces y aves como se pueden ver en las épocas más frías del año.

Las aguas más calmadas de la temporada cálida y húmeda también reducen las posibilidades de marearse o sentir malestares durante un crucero. Pero tenga en cuenta que esta es la época de las calmas ecuatoriales y usualmente no hay mucho viento para navegar. En cualquier caso, todos los yates de vela son operador a motor, la mayor parte del tiempo, y los buques de cruceros son tan rápidos como la mayoría de yates a motor.

Durante la temporada fría, de junio a noviembre, llega desde el extremo sur de América del Sur, trayendo el clima frío y las aguas ricas en plancton, que atraen peces. Es demasiado frío para hacer snorkel, pero según los buzos expertos, es también el mejor clima para observar una gran variedad de vida submarina… si usted es tan valiente como para sumergirse en el agua fría.

Alrededor de los 72°F (22°C), la estación seca y fría es más cómoda para hacer trekking y para explorar las islas de origen volcánico, incluyendo las fascinantes corrientes de lava y otras formaciones geológicas. Aunque los días son mayormente grises y nublados, generalmente no llueve en la costa. En la parte alta, sin embargo, la garúa y la niebla sostienen una humedad constante.

VIDA SILVESTRE
La vida silvestre es la principal atracción para la mayoría de visitantes de las islas y su observación está garantizada, independientemente de la época en que usted elija viajar al archipiélago. La mayoría de especies animales pasan todo el año en las Galápagos y no emigran. Eso incluye a los diminutos pingüinos de Galápagos, las tortugas gigantes, los cormoranes, las iguanas marinas y terrestres. Los halcones de Galápagos, los lobos marinos, los leones marinos de California (con la única excepción de los albatros ondulados, que viajan a las islas en verano).

Lo que sí cambia según la estación son los comportamientos de los animales (su apareamiento, alimentación, abundancia de agua, etc). Así que es una buena idea mirar el calendario de la actividad de la vida silvestre en Galápagos para saber de qué podrá ver en cada mes. Igualmente, hay cierta variación en los tipos de animales que usted podrá encontrar en las distintas islas del archipiélago. Por lo tanto, si usted está interesado en ver algún tipo específico de animales o pájaros, hable con el operador de su tour a Galápagos, para diseñar su tour a Galápagos.

¡BUEN VIAJE!

Una vez más, la mejor sugerencia es planear qué hacer, cuándo viajar, y hacer su reserva con anticipación.

7 cruceros de lujo en las Islas Galápagos

7 cruceros de lujo en las Islas Galápagos

Es fácil comprender por qué las Islas Galápagos están en la lista de lugares a visitar por la mayoría de los viajeros más experimentados del mundo. Hay muchas reseñas, artículos y fotos que usted puede ver, pero en verdad, nada puede prepararlo para la visitas a esta exótica obra de la Madre Naturaleza.

Algunos viajeros prefieren vivir esta aventura con un itinerario con base en tierra, alojándose en hoteles. Otros eligen explorar las Islas Galápagos en un crucero, a bordo de un lujoso yate, catamarán, un velero o un barco más grande.

Sin embargo, es claro que nadie llega hasta las Galápagos solo para acostarse en una cubierta o bucear durante todo el día. La gente va a explorar, y en nuestros cruceros por Galápagos, diseñamos excursiones que lo llevarán a la mayor diversidad de sitios posible. Los programas incluyen senderismo a través de antiguos caminos de lava, en donde encontrará reptiles prehistóricos como las tortugas gigantes de Galápagos, iguanas marinas y terrestres endémicas, exóticas aves como el piquero de patas azules, los pingüinos de Galápagos, los cormoranes y los albatros, por solo mencionar unos pocos.

Al tiempo que se maravilla con la diversidad de la vida marina y terrestre de estas islas paradisíacas, usted podrá disfrutar del máximo confort, estilo, servicio y seguridad, a bordo de un barco de lujo. Hemos seleccionado siete de los mejores “hoteles boutiques flotantes”, que lo mimarán con todo tipo de lujos: desde Jacuzzis, hasta balcones privados, así como espaciosas cabinas con las comodidades de la ciudad.

1. Ocean Spray
Uno de los barcos más nuevos y lujosos que opera en las Islas Galápagos, el Galápagos Ocean Spray se define como un “mega” catamarán. Al estar equipado con grandes camarotes y una enorme terraza con jacuzzi, no es difícil entender por qué de esa categorización.

La gran amplitud del diseño del barco, que se disfruta también en cabinas y áreas comunes, se complementa con la estabilidad y velocidad que solo los catamaranes pueden ofrecer. Esas dos características, sumadas a su comodidad, hacen del Ocean Spray la elección perfecta para un crucero en las Islas Galápagos.

Construido en 2011, el ultra moderno yate de 16 pasajeros tiene tres cubiertas y un total de nueve (9) elegantes y espaciosas cabinas dobles, todas con baño privado y balcones. Cada cabina cuenta con control de temperatura individual, baño privado y un amplio espacio para guardar el equipaje. De hecho, el Ocean Spray tiene las cabinas más grandes de los yates pequeños que navegan por las Galápagos. Sus cabinas dobles miden al menos 284 pies cuadrados.

Una tripulación amigable y experimentada, un menú de primera clase con cocina ecuatoriana e internacional, y mucho estilo, hacen del Galápagos Océano Spray un gran crucero para su viaje a Galápagos.

El Galápagos Ocean Spray está equipado con dos bares, un amplio solárium, un jacuzzi, un cómodo salón, comedor al aire libre y al interior. Con todas estas comodidades, los huéspedes encontrarán difícil no relajarse y disfrutar del ambiente exclusivo de este lujoso catamarán.

La tripulación está compuesta de 10 miembros, más un guía naturalista certificado que garantiza los más altos estándares de calidad en el servicio a los clientes. Todo esto garantiza una atención amable y profesional.

El Galápagos Ocean Spray tiene el equipo de navegación y seguridad más avanzado, para seguridad y confort de los huéspedes. El barco cumple con las exigencias de seguridad, nacionales e internacionales, y con todas las regulaciones exigidas a los buques de pasajeros.

El Galápagos Ocean Spray es un lujoso catamarán que garantiza el mejor rendimiento y la comodidad en un crucero a las Islas Galápagos. Ideal para pequeños grupos, familias o parejas.

Un consejo de los conocedores: El Ocean Spray es ideal para parejas, así como para chárteres de grupos

2. La Pinta
Uno de los más modernos yates de lujo que realiza cruceros en las Islas Galápagos, La Pinta tiene una excelente reputación por su servicio de altísima calidad y por la variedad de actividades que ofrece a los amantes de las aventuras al aire libre.

El barco tiene capacidad para 48 pasajeros. Su extensión es de 209 pies (63 metros) y sus alojamientos de lujo son muy populares para grupos familiares, durante todo el año.

La Pinta cuenta con 20 confortables camarotes dobles o con camas gemelas, más cuatro cabinas triples (la tercera persona debe ser menor de 12 años). Todas tienen vistas al océano, baños privados, cajas de seguridad y aire acondicionado controlado de forma individual.

Las cabinas de este barco están entre las más grandes que se pueden encontrar en barcos de crucero en las Islas Galápagos, con ventanales del techo al suelo en todos los camarotes. Además de los camarotes estándar, La Pinta cuenta con cuatro suites extra grandes interconectadas, que son ideales para viajes en familia.

Las espaciosas áreas públicas en cubierta incluyen un bar y un amplio salón, que se pueden utilizar para comer al aire libre; un bar más pequeño también al exterior (el Sky Bar), una cubierta de observación delantera y una trasera, un gimnasio, un Jacuzzi y una sala de lectura y de conferencias, con una biblioteca bien equipada.

A través de las ventanas panorámicas, las áreas sociales permiten un permanente contacto visual con las islas; mientras que las cubiertas exteriores son espacios ideales para la relajación. El barco cuenta también con una cubierta de observación para ver delfines, tiburones y ballenas. En la cubierta principal está el comedor. No se requiere vestimenta formal para entrar. En esa misma cubierta se encuentran el área de recepción, una boutique y un consultorio médico.

Para aprovechar al máximo sus encuentros con la vida silvestre, usted estará acompañado por los guías expertos de La Pinta. Sus excelentes servicios se complementan con la atención en el barco, la excelente comida y mucho confort a bordo. La tripulación comparte el mismo espíritu de aventura, garantizando comodidad y seguridad durante sus vacaciones en las Islas Galápagos.

3. Integrity
Tomar un crucero en este lujoso buque con capacidad para 16 pasajeros, que recorre las Islas Galápagos, es como estar en un magnífico hotel boutique, pero con vistas a un paisaje espectacular siempre cambiante, y a fascinantes animales que se dejan observar cerca de la cubierta.

El Integrity, yate de lujo de 141 pies, fue construido en Estados Unidos en el año 2005. Su diseño presta especial atención a los detalles y se ha mantenido de manera impecable en el tiempo. De hecho, el Integrity se ha ganado la reputación de ser uno de los mejores barcos que navegan por las Islas Galápagos.

El buque a motor Integrity está diseñado para transportar a 16 aventureros, con comodidad, seguridad y estilo. Navega en las aguas de las Islas Galápagos desde abril de 2005.

Con los suites y camarotes más cómodos de cualquier buque que navegue en las “Islas Encantadas”, su estancia a bordo del crucero Integrity será de puro deleite. La decoración es simple y de buen gusto, con piso de madera cosechada por el mismo propietario, tratada y curada especialmente para este yate.

Cada camarote es una cabina de doble alojamiento con asientos cómodos, gran capacidad de almacenamiento, y grandes ventanales (¡no diminutos ojos de buey!). Las temperaturas de las cabinas son regulables y usted tendrá mini refrigerador con agua y aperitivos en su habitación. Los cuartos de baño disponen de baño con ducha, lavabo, inodoro y gabinete de almacenamiento.
La acogedora sala de estar/salón es el lugar perfecto para ver, en una gran pantalla, las fotos que ha tomado durante el día en las Islas Galápagos, así como para leer o escuchar la pequeña conferencia diaria de historia natural dictada por el naturalista a bordo.

En la cocina grande y bien equipada, el chef y su equipo trabajan para satisfacer a los paladares más exigentes. Los menús son variados, bien elaborados y muy saludables. El desayuno es tipo buffet con cereales, zumos, fruta fresca, tostadas, magdalenas, platos calientes y huevos cocidos. Además, hay café recién hecho, una selección de té, leche y chocolate. El almuerzo y la cena a menudo comienzan con una sopa, seguida de ensaladas y un plato de pescado, pollo, carne o mariscos. Siempre hay postre, café y té. Las dietas especiales son preparadas fácilmente, y hay un montón de opciones agradables para los niños.

En cuanto a la nave en sí misma, el Integrity cuenta con tecnología de punta y sistemas anti vibración que garantizan una navegación tranquila durante todo el trayecto. El diseño interior del motor es impecable, mientras que las áreas sociales son amplias y el servicio es uno de los mejores que usted puede encontrar.

Consejo de los conocedores: El Integrity es conocido por sus excelentes itinerarios

4. Origin


El Origin Motor Vessel, bautizado así en honor a la famosa Teoría de las Especies de Charles Darwin, empezó a operar en las Galápagos a inicios de este año (2016). Con capacidad para 20 pasajeros, se trata de uno de los barcos más nuevos, amigables con el medio ambiente y confortables que navegan en las islas.

El barco posee 10 diferentes camarotes dobles de lujo para escoger. En dos de ellos se pueden alojar hasta tres personas. Con un espacio de alrededor de 42 metros cuadrados, cada cabina está llena de comodidades, que incluyen mesas de noche, un amplio armario, una sala de estar, decoración moderna con arte local, toallas y sábanas muy finas, control de temperatura, TV/DVD satelital, soporte para iPOD, caja de seguridad y baño privado. Cada baño tiene agua caliente, instalaciones completas y facilidades como secador de pelo, zapatillas y batas, así como jabón y champú bio-degradables. Su espaciosa cabina se encuentra en la cubierta principal “Beagle”. Posee una ventana panorámica para que pueda apreciar las impresionantes vistas del océano y del archipiélago. Todas las cabinas se limpian dos veces al día y existe servicio de lavandería.

El yate cuenta con extras como un gimnasio equipado con máquinas de cardio, amplias áreas sociales, TV vía satélite y una amplia terraza equipada con bar, barbacoa, salones y hamacas. Además de todo esto, se puede disfrutar de los kayaks, tablas de paddle, trajes de neopreno y equipos de buceo. Hay servicios de masaje disponibles en los charters, por un precio adicional. El buque posee también rincones semiprivados para que usted pueda tener un lugar tranquilo y relajarse. Usted también puede usar cualquiera de las tres áreas de descanso, la sala de lectura, la estación de computadoras y el área social con televisión satelital.

El yate opera dos itinerarios básicos de 8 días: una ruta sur/centro y otra occidente/ norte. En estos viajes, todas las necesidades de los huéspedes son atendidas por dos guías naturalistas expertos, un conserje, una experimentada y bien entrenada tripulación y un capitán, muy calificado. Las guías naturalistas y el capitán contribuirán para que usted viva una semana educativa y apasionante, además de tener un servicio excepcional mientras recorre cada isla.

El Origin Motor Vessel combina un estilo moderno y sofisticado con un alto nivel de confort y servicio. El huésped puede disfrutar de deliciosas comidas al interior o al aire libre (incluyendo especialidades ecuatorianas y peruanas), así como de emocionantes actividades físicas y una dosis de ciencia. Todo, en conjunto, será una experiencia enriquecedora e inolvidable.

5. Petrel
El catamarán de lujo “Petrel”, con capacidad para 16 personas, es una de las naves más nuevas que navegan por las Islas Galápagos. Se trata de una opción de lujo para visitar este mágico archipiélago, y una de las mejores maneras de conocer las Islas Galápagos.

Este crucero de lujo es una de las mejores formas de conocer las Islas Galápagos.

Llamado así en referencia a una de las aves más comunes de las Galápagos, el Petrel es elegante, rápido y silencioso, en el mar. Los huéspedes pueden viajar con comodidad a las diferentes islas, en donde tendrán encuentros con piqueros de patas azules, iguanas, tortugas gigantes, leones marinos y más.

Un catamarán motorizado, el Petrel está diseñado para la comodidad y la estabilidad. Además, está equipado con amplias cabinas con balcón privado, un confortable salón y amplias zonas de descanso.

La enorme terraza cuenta con un jacuzzi, un lugar perfecto para la observación de delfines y ballenas, o simplemente para relajarse y tomar el sol entre una y otra excursión a las islas. Por la noche, no hay mejor lugar para observar las estrellas.

Disfrute de una cena en el elegante restaurante del barco, o al aire libre en la terraza, mientras disfruta de los paisajes de las islas. Pida una bebida en el bar, en el momento de la puesta del sol.

En el Petrel se hace hincapié en la increíble historia natural de las Islas Galápagos, seleccionando a guías naturalistas expertos en biología y ecología, y con excelentes habilidades de lenguaje, que acompañan a los clientes en los tours en tierra.

Consejo de los conocedores: El Petrel es ideal para parejas y pequeños grupos

6. Stella Maris
Presentándose como el “el único yate de lujo de las Islas Galápagos”, el Stella Maris cuenta con las instalaciones y servicios para satisfacer a la clientela más exigente.

El barco tiene capacidad para 14 huéspedes y está disponible para grupos privados, en charters totalmente personalizados, que complementan los itinerarios de los cruceros de 8 días, en los que usted y su grupo explorarán a fondo las islas Galápagos.

Su interior cuenta con una decoración contemporánea limpia y atractiva, con ventanas panorámicas, que permiten la entrada de la luz natural. Instalaciones de lujo, nunca vistas en las Islas Galápagos, son la característica del yate a motor del Stella Maris. Este lujoso yate a motor tiene un total de siete (7) suites: cuatro (4) amplias suites en la cubierta de popa/inferior; dos (2) suites en la cubierta principal frontal, y una (1) suite principal en la segunda cubierta de popa. La suite principal tiene su propio acceso privado que da a un salón al aire libre. Todas las suites disponen de aire acondicionado y de instalaciones privadas de baño. Cada una de estas amplias suites tiene su propio balcón privado.

En la cubierta principal, el yate a motor Stella Maris cuenta con una hermosa escalera central que separa el comedor de lujo de la amplia sala de estar, la misma que cuenta con televisión de entretenimiento.

Estas instalaciones, y una atenta tripulación, contribuyen a que experiencia a bordo del yate Stella Maris sea única. Sin embargo, la deliciosa cocina es lo mejor del viaje. El servicio de comida y bebidas en el yate a motor Stella Maris está disponible las 24 horas del día. Además, el buque cuenta con un completo stock de vinos y licores de excelente calidad. Entre la tripulación se cuentan algunos de los chefs locales más cualificados.

Consejo de los conocedores: El Stella Maris opera solo para charters

7. Silver Galapagos


Para aquellos que buscan un crucero de lujo más grande, con una excelente gama de instalaciones y con servicio personalizado, el Silver Galápagos es la mejor opción.

Uno de los barcos más grandes y lujosos que navegan las islas, el Silver Galápagos tiene capacidad para 132 pasajeros, pero debido a las regulaciones del Parque Nacional, solo lleva 100. Reformado en 2014, el buque cuenta con 50 amplias cabinas exteriores con aire acondicionado, espectaculares vistas al mar, baño privado y pequeñas áreas de descanso.

El Silver Galápagos ofrece una impresionante lista de instalaciones y áreas sociales, incluyendo un jacuzzi, un restaurante de primera clase y una parrilla, un amplio comedor, un elevador electrónico, el Salón Explorador, un piano bar, un gimnasio y una sala de masajes, salón de belleza, una boutique, zona de buceo, una biblioteca y una sala de reuniones y conferencias. Esta sala de información es utilizada por los seis (6) guías naturalistas del buque, que conducen excursiones diarias y ofrecen presentaciones y sesiones de información nocturnas. El objetivo es preparar a los pasajeros para las visitas a las islas, que harán al día siguiente.

El Silver Galápagos ofrece karaoke, observación de las estrellas, terapia de masajes, clases de español e incluso clases de preparación de cócteles: una variedad de opciones para su confort.
Pero además de todos estos lujos, el Silver Galápagos es un buque muy poderoso. Al navegar por las islas a una velocidad de 17 nudos, permite a los pasajeros ver más del archipiélago, en menos tiempo.

Consejo de conocedores: El Silver Galápagos es la opción ideal para quienes buscan mucho espacio, especialmente para familias


Para cualquiera de los yates que usted elija, debe reservar de seis o nueve meses de anticipación, especialmente para los períodos de fiestas como Navidad y Año Nuevo. Esto significa que si usted tiene una fecha específica en mente, para sus vacaciones, debe coordinar con su operador, para reservarla con anticipación y así asegurar la disponibilidad de su crucero.

Confort y tradición en cinco haciendas de la serranía ecuatoriana

Confort y tradición en cinco haciendas de la serranía ecuatoriana

En el majestuoso paisaje de la Sierra ecuatoriana, que recibe a los visitantes con frío y aire puro, hay lugares llenos de historia y belleza, que se han convertido en lujosos hospedajes.
Muchas antiguas haciendas ganaderas de las zonas de montaña han sido transformadas en hoteles, que cuentan con todas las comodidades para los huéspedes, y que, a la vez, no han perdido su aire rústico y su encanto tradicional.

La llamada “Avenida de los volcanes” es el escenario natural de estos lujosos sitios. En distintos puntos de esta ruta, en la que brillan los nevados ecuatorianos, el viajero se encontrará con imponentes casonas viejas, reformadas para convertirse en hoteles con todos los servicios y comodidades, además de un trato personalizado y todo tipo de detalles para una inolvidable estadía.

Salones de madera y ladrillo, con chimeneas que abrigan las noches frías, habitaciones con camas antiguas, y cálidas mantas; amaneceres con el canto de los pájaros; deliciosos desayunos tradicionales; paseos a caballo, caminatas, descanso: todo eso ofrecen estos lugares, reconocidos internacionalmente por la calidad de sus servicios y la calidez de sus instalaciones.

A continuación, le presentamos cinco haciendas de lujo de la Serranía ecuatoriana.

Hacienda Zuleta (Zuleta-Ecuador)


Ubicada a 2 900 metros de altura, a dos horas de Quito, y a 45 minutos de Ibarra, en la comuna de Zuleta, la hacienda del mismo nombre data de finales del siglo XVI.

En su historia está siempre presente la figura de Galo Plaza, ex presidente del Ecuador y parte de la familia dueña de esta tradicional hacienda, a la que se accede a través de un hermoso camino de eucaliptos.

La hacienda Zuleta pertenece desde 1898 a esta familia, sin embargo su fundación data de 1690. Está ubicada en un terreno que se ha convertido en una lujosa granja ecológica, principal proveedora de los platos que se sirven en el restaurante. La fábrica de los famosos quesos Zuleta y un interior cálido y lujoso, completan el entorno de este lugar.

Si su intención es conocer de cerca la vida rural, en Zuleta puede practicar actividades agrícolas, ordeñar vacas, compartir con la gente de la comunidad, montar a caballo o practicar ciclismo de montaña. Además, en la fábrica de quesos, pueden ver de cerca la elaboración de este producto. Otra opción es visitar el proyecto Cóndor Huasi, que trabaja en la rehabilitación del cóndor de los Andes.

Las habitaciones de la hacienda son cómodas, confortables y rústicas. Cada una cuenta con chimenea y Wi Fi gratuito, además de suelo con parqué, techos a dos aguas, elegantes muebles y baño privado, garantizan la comodidad del viajero.

En el comedor, los huéspedes hallarán un ambiente acogedor y, a la vez, muy elegante. La hacienda Zuleta ha sido reconocida por su servicio personalizado, en un entorno tranquilo y confortable.

Pero hay una característica adicional que hace de esta hacienda un lugar muy especial. Allí nació la Fundación Galo Plaza Lasso, que manejan proyectos sociales y de interés comunitario. Un proyecto de bordados con las mujeres de la comunidad y el plan de rescate de los cóndores son dos de ellos. La fundación también apoya escuelas y bibliotecas comunitarias, un proyecto arqueológico y un programa de voluntariado en las escuelas.

Todo esto convierte a la Hacienda Zuleta en un lugar único, que combina el confort de una buena estancia con una vocación social que deja huella en la comunidad.

Hotel Spa La Mirage (Cotacachi-Ecuador)


Ubicada en la provincia de Imbabura, a una hora del aeropuerto de Quito, esta hacienda de más de 200 años de antigüedad, ha sido transformada en un hotel de cinco estrellas, enclavado en un deslumbrante paisaje andino.

Se trata de uno de los hoteles más elegantes y reconocidos del Ecuador, el único miembro de la cadena Relais & Chateauxen, en este país.

Las instalaciones de La Mirage Garden Hotel & Spa son una combinación perfecta entre lo tradicional y lo clásico. Muebles antiguos, lámparas de araña de cristal en los altos techos y amplias zonas de descanso, decoradas con flores frescas, dan al ambiente un toque cálido, en el que se cuida cada detalle.

El hotel tiene 23 habitaciones y suites, además de una suite familiar para cuatro personas. Cada una de ellas está arreglada de diferente manera, con detalles elegantes y clásicos. Todas tienen chimenea, área social independiente, teléfono, acceso a internet, TV cable y baño privado con agua caliente.

La comida en La Mirage es otro de sus puntos fuertes. En un hermoso restaurante con techo de vidrio de colores, los visitantes pueden probar especialidades gourmet. Los platos estrella son la codorniz fresca y la pechuga de pavo dorada al fuego.

Un estanque con nenúfares, así como hermosos jardines con flores únicas rodean al hotel, que cuenta también con una zona de spa, con piscina, jacuzzi y un lounge, en los que se ofrecen 11 tipos de tratamientos.

El Hotel Spa La Mirage está ubicado cerca de la ciudad de Cotacachi, famosa por la elaboración de artículos en cuero. Los huéspedes también pueden visitar el mercado de Otavalo, el mercado indígena y artesanal más grande e importante del país.

Hacienda Chillo Jijón (Pichincha-Ecuador)


Podría decirse que los huéspedes que se albergan en esta vieja hacienda, convertida en un hotel exclusivo, son privilegiados. No es una exageración, si se piensa que solo 20 personas pueden hospedarse simultáneamente en la edificación, cuya construcción data de 1730.

Los propietarios de Chillo Jijón han sido siempre de la misma familia, que ahora ha decidido abrirla a pequeños grupos, siempre bajo reservación, para brindarles una atención cálida, con servicio personalizado y confort garantizado.

La hacienda está ubicada en el valle de Los Chillos, a 30 minutos en auto de Quito. Tiene diez suites exclusivas y muy confortables y recibe a los huéspedes en régimen de todo incluido. Cada una de las suites cuenta con una decoración lujosa y a la vez muy cómoda, con camas de dosel, arte colonial, antigüedades y mobiliario fino. También tienen chimeneas y baños privados.

La tranquilidad de los corredores coloniales y de los patios de esta hacienda, así como la sombra de sus ocho hectáreas de bosques y campos, dan al visitante la sensación de que el tiempo se ha detenido. Una encantadora iglesia de estilo italiano atrae la atención de los huéspedes.

La hacienda, construida con madera, tejas, barro y adobe, está levantada sobre un suelo en declive. Tiene un patio exterior en el que se levanta una cruz de piedra, detalle que caracteriza a muchas haciendas andinas. Un segundo patio, en el nivel más bajo, tiene una pila octogonal y bancos de piedra tallada. Este espacio es el marco de la iglesia italiana, una primorosa construcción, que fue levantada tanto para servicio de la familia, como de la población campesina de los alrededores.

Chillo Jijón tiene también un comedor, un bar, áreas de descanso, jardines y senderos

Hacienda Manteles (Patate-Ecuador)


El singular nombre de esta hacienda hotel alude a los cerros que la rodean y a los campos de cultivo que, vistos a la distancia, forman la imagen de manteles con distintos tonos de verde.

Construida en 1965, la Hacienda Manteles está ubicada en la Sierra centro del Ecuador, en el valle de Patate, en la provincia de Tungurahua. Su localización es estratégica, pues está a 40 minutos de la ciudad turística de Baños, entre el Parque Nacional Sangay y el Parque Nacional Llanganates. Además se encuentra cercana a varios lugares de atracción turística como el mercado indígena de los Salasacas, la ciudad de Riobamba, en los Andes, o Baños y Puyo, en la entrada de la Amazonia.

Para ofrecer mayor confort, el interior de la hacienda ha sido completamente remodelado. Hay 16 habitaciones, todas con baño privado, agua caliente, calefacción, conexión Wi Fi y una vista panorámica del paisaje de la Sierra. La construcción está rodeada de jardines y permite una visión directa del volcán Tungurahua.

Además de la casa principal, la hacienda cuenta con una Casa Familiar con cuatro habitaciones que comparten una sala central. Allí, los viajeros pueden descansar al calor de una chimenea. También hay una pequeña casa llamada La Queseria con cuatro dormitorios que comparten un área de terraza.

Los desayunos de la Hacienda Manteles son otra de las razones para despertar en medio de este paisaje tranquilo y hermoso de los andes ecuatorianos. Cada mañana, los viajeros pueden empezar el día con crepes, huevos, zumos de la fruta de estación y pan casero. En el restaurante de la hacienda, que mantiene su estilo original, se sirven platos preparados con ingredientes de cultivo ecológico, que se cosechan en los huertos de la hacienda.

Esta lujosa hacienda es el lugar perfecto para descansar y desconectar de la vida de la ciudad. Pero, si quiere más movimiento, puede unirse a las caminatas a cascadas cercanas, los tours agrícolas, paseos a las ciudades cercanas, como Baños o Riobamba; cursos de cocina, observación de aves, cabalgatas, camping y hasta canopy, gracias a un sistema de claves que atraviesa una quebrada de la hacienda.

Los Manteles está construida sobre un valle perteneciente a habitantes de la cultura Panzaleo. Por eso, no es raro que muchas piezas arqueológicas se encuentren a la vista de los visitantes que realizan recorridos alrededor. Varias de ellas se exponen en las áreas sociales de la hacienda.

En resumen, la Hacienda Manteles es el sitio ideal para el descanso, la estancia confortable y el contacto con la naturaleza, en un bosque nublado, en medio de los Andes, a 2 650 metros de altitud.

Luna Runtún (Baños-Ecuador)


Ubicada en lo alto de un valle, con una vista privilegiada, Luna Runtún es una hacienda moderna, con todas las comodidades y lujos y con el ambiente rústico y natural de una casa de montaña.

Cuenta la historia que en 1914, la ciudad de Baños fue divida en nueve haciendas: Valencia, Vizcaya, Puntzan, Agoyán, San Vicente, Illuchi, Juive y Runtún. Esta última pertenecía a un hombre llamado Ángel Luna, abuelo de la actual propietaria de la lujosa hacienda Luna Runtún.

La construcción de este hotel de montaña se inició en 1992. Cincuenta obreros levantaron as 18 estructuras de la hacienda, en 15 meses. Para ello utilizaron materiales del entorno, como ladrillos, tejas artesanales, piedras forjadas, madera de eucalipto, mosaicos hechos a manos. Los arquitectos planearon una edificación que guardara armonía con el paisaje y la vegetación de esta tierra, en la que las flores y los frutos son generosos y aromáticos. Así, en abril de 1994, Luna Runtun, Adventure SPA estuvo lista para abrir sus puertas al público.

Luna Runtún se traduce como “fortaleza de luna”. Pero también podría ser el sinónimo de la mezcla perfecta entre comodidad y naturaleza. Ubicado a 10 minutos en auto de la ciudad turística de Baños, el lujoso hotel está dentro del Parque Nacional Sangay, sobre el río Pastaza y muy cerca del impresionante y activo volcán Tungurahua.

En Luna Runtún hay 30 habitaciones o suites que pueden hospedar de 1 a 4 personas. Todas las suites ofrecen vistas panorámicas de la ciudad de Baños, el volcán Tungurahua o el Parque Nacional Llanganates. En su interior hay chimeneas, terrazas con vistas panorámicas y baño privado con tina, además de todas las facilidades de un hotel de lujo. También existen habitaciones con cama queen y terraza privada; una suite imperial con dos habitaciones, y habitaciones estándar.

Uno de los mayores atractivos de esta hacienda hotel es el SPA, con 11 salas de relajación, en las que se ofrecen más de 20 tratamientos. Cuatro piscinas e hidromasajes, un café con vista al volcán amplios jardines para relajarse y caminar y un lujoso restaurante, con comida gourmet, son parte de los atractivos de este lugar.

Además, el viajero podrá elegir una de las 25 actividades de aventura que se ofrecen en el hotel. Entre ellas: canopy, cabalgatas, paseos en bicicleta, observación de aves, rafting y más.

¿Vino ecuatoriano? Sí, y de la mejor calidad

¿Vino ecuatoriano? Sí, y de la mejor calidad

El Ecuador no ha sido conocido, tradicionalmente, como un país productor de vinos. Según los especialistas, una zona geográfica que no tiene estaciones marcadas no es apta para sembrar y cosechar viñedos. Por eso, en el país, los amantes de esta bebida estaban acostumbrados a tomar el vino que proviene de Chile, Argentina y, por supuesto, de países como Francia, España y otros europeos. El consumo de esta bebida era un hábito más bien reducido a ciertos grupos sociales de mayor capacidad económica.

Pero, al parecer, esa tendencia se está revirtiendo. Consumir vino empieza a dejar de ser un lujo para convertirse en un hábito más cotidiano. Según un artículo de diario El Comercio, el gusto por el vino se extiende entre los ecuatorianos, a la vez que, varias marcas nacionales se abren paso en el mercado interno y externo, con bastante éxito.

De acuerdo con esta publicación, aunque el mercado ecuatoriano es pequeño, el consumo de vino, por persona, muestra una tendencia creciente: de una copa, a una botella, en los últimos diez años. Quito, Guayaquil y Cuenca son las principales ciudades en las que el vino es un invitado cada vez más frecuente en comidas y reuniones, ya no solo en hoteles de lujo o grandes celebraciones, sino en restaurantes de clase media y en encuentros sociales de todo tipo.

Este aumento del consumo va de la mano con una producción cada vez mayor –y mejor- de vinos ecuatorianos. Varios amantes de la bebida de la uva han tomado el riesgo y, asesorados por expertos nacionales o extranjeros, se han lanzado a la aventura de producir vino ecuatoriano.

Una de esas marcas es “Dos Hemisferios”, cuyo vino, producido en la localidad conocida como San Miguel del Morro, cerca del cantón Playas, en la provincia del Guayas, ha recibido ya nueve premios internacionales. Las cinco marcas de esta firma (Paradoja, Bruma, Enigma, Del Morro y Travesía) han sido reconocidas por su calidad, por expertos enólogos, en catas a ciegas.

La empresa es el resultado del sueño y las acciones de dos empresarios: Guillermo Wright y Alejandro Taramelli quienes, en un principio, pensaban producir vino para sus familias y amigos. Con ese objetivo, en el 2004, trajeron al Ecuador la primera plantas de la uva francesa Cabernet Sauvignon y, al año siguiente, clones brasileños de Cabernet y Malbec. En la actualidad, producen 60 000 botellas cada año, de las cinco marcas mencionadas.

La marca Chaupi es otra de las que se ha abierto paso en el mercado nacional. En un terreno de seis hectáreas, en Yaruquí (población ubicada al nororiente de Quito), se produce, desde 1994, este vino que también se inició como una aventura familiar. La cepa de uvas conocida como “palomino”, originaria de España y de la que se obtiene vino blanco.
Contra todo pronóstico, los viñedos sembrados por la familia Durán y luego por el estadounidense Dick Handall, quien compró los terrenos, se adaptaron a las estaciones lluviosa y soleada de la zona de Yaruquí.

Este vino, también premiado internacionalmente y que se produce ya en una línea de blancos y tintos, proviene, en la actualidad, de 30 distintas variedades de parras. La firma produce alrededor de 5 000 botellas al año, en sus marcas: Palomino Fino, Meritage “Alyce”, “Alyce” Gran Reserva, Pinor Noir y Chardonnay Viognier.

A la par de la producción de vinos en el país, también ha crecido la oferta y la diversidad de marcas extranjeras. Las principales ciudades del país ya pueden jactarse de ofrecer los mejores vinos en sus restaurantes, además de contar con tiendas especializadas, y cada vez más conocedores. En el país nació en el año 2002 la “Cofradía del Vino”, un ente con carácter educativo, que cuenta con más de mil socios que se reúnen periódicamente para aprender más sobre el vino y los secretos del maridaje, y disfrutar de nuevas variedades. En resumen: la cultura del vino en Ecuador da pasos seguros y conocer su producción de cerca es otro buen motivo para visitar el hermoso país de los “cuatro mundos”.

¿Vacaciones en los Andes? ¡Estos son los mejores lugares para visitar!

¿Vacaciones en los Andes? ¡Estos son los mejores lugares para visitar!

Los Andes, la cordillera montañosa continental más larga del mundo (4 300 millas de longitud), recorre toda la costa occidental de América del Sur. Es la cordillera montañosa más alta del mundo (fuera de Asia), aunque es también sorprendentemente delgada (entre 120 y 430 millas de ancho): una formación geográfica como para quitar el aliento a los visitantes, de forma metafórica y también literal.

Los Andes se extienden de norte a sur, a través de siete países de Sudamérica: Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Argentina. Varios altiplanos de esta región albergan algunas de las ciudades más grandes: destinos ideales para unas vacaciones en Sudamérica.

Las siguientes cinco ciudades andinas son destinos a considerar para quienes quieren hacer un viaje inolvidable a Sudamérica, este año.

Bogotá, Colombia:
Tal como dice el eslogan de la Agencia Colombiana de Turismo, “el único riesgo de visitar Colombia es que te quieras quedar”. La frase promocional no es casual: hace alusión al complejo pasado del país, pero sobre todo destaca su enorme potencial turístico, así como la alegría y optimismo que define la experiencia de viajar a Colombia.

La vibrante ciudad de Bogotá, capital del país, encarna ese espíritu, por su belleza y diversidad. Hogar de más de 10 millones de personas, la energía del corazón metropolitano de Colombia proviene en gran parte de sus eclécticos restaurantes, sus fantásticos vinos y sus cada vez más frecuentes festivales “foodie”.

Tanto si visita el histórico distrito de Candelaria, como si recorre la ciudad por las ciclovías o si decide ir en una aventura de comprar por el sector norte, Bogotá es un lugar que vale la pena visitar.

Medellín, Colombia:
Esta es otra ciudad colombiana que merece su atención, a la hora de planear un itinerario. Aunque hace 30 años era tristemente famosa por las pandillas y las drogas, eso pertenece al pasado. Medellín en la actualidad es una ciudad completamente transformada. Se trata de un destino vibrante para los viajeros que buscan una experiencia culturalmente rica, matizada con hermosos paisajes.

El horizonte de la ciudad parece tocar el cielo. Las limpias líneas de los modernos edificios de apartamentos se funden con el telón de fondo de los picos de las montañas, creando un paisaje impresionante.

El apacible clima de Medellín le ha valido el sobrenombre de “Ciudad de la Eterna Primavera”, llenando de energía a sus habitantes y, por supuesto, a los visitantes. Este espíritu vibrante se deja sentir, sobre todo, los fines de semana, cuando la ciudad “se suelta el pelo” y una gran cantidad de gente llega a las discotecas de la ciudad.

Quito, Ecuador:


Con el Centro Histórico más grande y mejor conservado de América del Sur, que contrasta con zonas modernas y cosmopolitas, Quito es considerada la “joya de la corona” de Ecuador.

Enclavada en un estrecho y alargado valle andino, y rodeada por los picos brillantes de la Avenida de los Volcanes, esta hermosa ciudad sorprende, desde la primera impresión.

Por su asombrosa arquitectura, con 375, 2 hectáreas de edificios históricos en el centro, la ciudad fue designada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en 1978 (antes que ciudades como Brujas en Bélgica o Venecia, en Italia). Pasear por sus calles estrechas y empedradas es como hacer un viaje en el tiempo, hacia el pasado esplendoroso de esta parte de la urbe.

A solo veinte minutos de caminata del centro histórico de Quito, está la ciudad moderna. Un mundo completamente diferente, en donde encontrará cafés, restaurantes internacionales, agencias de viajes, bares y pequeños hoteles. El corazón de este sector es el colorido distrito de La Mariscal, conocido como “Gringolandia”, por la gran cantidad de extranjeros que lo visitan, (aunque durante el fin de semana, también acuden muchos habitantes locales).

[Adicionalmente, tenga en cuenta que Quito es el mejor punto de partida para viajar a la cercana selva amazónica, así como para tomar un vuelo corto a las legendarias Islas Galápagos, también ecuatorianas].

Machu Picchu:


Machu Picchu es la indiscutible “Meca” para los viajeros a Latinoamérica. En una espectacular ubicación, es el sitio arqueológico más conocido del continente. La legendaria “Ciudad perdida de los Incas” es la mayor atracción del continente y recibe un número cada vez mayor de visitantes de todo el mundo.

El magnetismo de Machu Picchu (que en lengua Quechua significa “montaña vieja”) reside, en gran parte, en su historia: esta ciudadela de 550 años de antigüedad fue construida por una sociedad precolombina muy avanzada. Todavía no está muy claro cómo los Incas pudieron mover las piedras de 20 toneladas hasta esta fortaleza en la cima de la montaña, un misterio más para este sitio único y espiritual.

Ubicada a 2 430 metros sobre el nivel del mar, esta altitud permitió que la ciudad ancestral de los Incas no fuera revelada a los conquistadores españoles. Las ruinas de Machu Picchu son del tamaño de un pequeño pueblo y –combinadas con la selva conjunta- cubren un área de 116 millas cuadradas.

Aunque en la antigüedad, los Incas ocultaron celosamente Machu Picchu, la ciudad de los Incas ya no está perdida. Ahora usted puede llegar hasta ella en un tren de alta velocidad o –con un poco más de esfuerzo- tras una caminata de dos a cuatro días de duración. No importa cómo arribe hasta allí, siempre encontrará intactas la magia y el misterio de Machu Picchu.

La Paz, Bolivia:
“Nuestra Señora de La Paz”, comúnmente conocida como La Paz, es una ciudad abrumadora en muchos aspectos. Localizada al oeste de Bolivia, a una altitud de 3 650 metros (casi dos millas sobre el nivel del mar), su altura, por sí sola, induce al vértigo. Al mismo tiempo, su impresionante belleza –con edificios construidos a los lados de un cañón y que parecen “derramarse” espectacularmente hacia abajo- lo dejará sorprendido. Como telón de fondo se encuentra la imponente montaña Illimani, de tres picos, siempre cubierta de nieve y visible desde muchas partes de la ciudad en los días claros.

Los áridos paisajes montañosos y la espesa selva amazónica boliviana impidieron la conquista española y la inmigración europea a gran escala, por lo que La Paz no ha sufrido grandes cambios en la historia. Usted podrá comprobar cómo los indígenas han logrado mantener la mayoría de sus tradiciones. Hay poblaciones alrededor de la capital que han permanecido prácticamente intocadas por siglos. El resultado es que mucha gente considera a La Paz como una de las ciudades más representativas del continente.

Usted se contagiará de este espíritu, al caminar por los callejones de piedra, animados mercados y fascinantes museos, así como al hablar con la gente local mientras almuerza en un comedor, o simplemente al tomar un café recién hecho en un café cercano.


En resumen, unas vacaciones de verano en esta región le permitirán maravillarse con las montañas nevadas de los Andes, que parecen brillar bajo la luz de la luna; participar en viajes de aventuras en los Andes de Colombia, Ecuador, Bolivia o Perú, o ir de compras y probar una deliciosa cena en las grandes ciudades. Los Andes también son perfectos para actividades más relajantes como caminatas diarias, caminatas y excursiones arqueológicas.

Por todas estas razones, esta es una región a considerar a la hora de planear sus próximas vacaciones de verano.