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Conozca el Ecuador a través de seis de sus fiestas más importantes

Conozca el Ecuador a través de seis de sus fiestas más importantes

El calendario festivo de Ecuador es uno de los más diversos de América Latina. Durante todo el año, las ciudades y pueblos del país organizan festejos con distintos motivos: desde una celebración religiosa, hasta el aniversario de sus respectivas independencias o de su creación como territorio político oficial, en el mapa del país.

Según la región, los matices son distintos. Pero muchas de las celebraciones son la mejor vitrina de la fusión de las culturas española e indígena, que se expresa en todos los ámbitos, desde la vestimenta, hasta las creencias religiosas, la música y la comida.

En los festejos no se escatima. Los trajes tradicionales, bandas, fuegos artificiales, bebidas… son parte de las celebraciones. Aquí le presentamos seis (6) de las fiestas más importantes del calendario ecuatoriano.

1.- Fiesta de las Flores y las Frutas (Ambato)
Cada febrero se celebra esta fiesta que “pone de cabeza” a Ambato, una de las ciudades más importantes de la Sierra Centro del Ecuador. Uno de los actos centrales es el Desfile de la Confraternidad, que se prepara con meses de anticipación y que llena las calles de la ciudad de comparsas, coreografías y coloridos carros alegóricos, decorados con flores y frutas típicas de la región. La fiesta se celebra 40 días antes de la Semana Santa y se complementa con la elección de la Reina de la Ciudad y la bendición del pan y de las frutas.

3.- La Semana Santa
Aunque no es una fiesta nacional (la Semana Santa se celebra en muchos países en el mundo), la importancia que tiene en Ecuador es muy grande, al ser un país cuya población es predominantemente católica. Esta es otra de las ocasiones en que se puede apreciar claramente el sincretismo entre lo español y lo indígena. En las ciudades se celebran multitudinarias procesiones encabezadas por la figura del Cristo crucificado y con la presencia de muchos de los personajes que desfilan en las procesiones de las ciudades españolas. Los cucuruchos (personajes cuyo origen, se dice, está en la Inquisición), los Romanos, que torturan a Jesús, las dolientes Magdalenas: todo se reproduce aunque en la piel y el rostro de mestizos e indígenas. La preparación de la fanesca, una sopa con 12 granos y bacalao también es una fusión de tradiciones y sabores. Algunos creen que fue traída como parte de la gastronomía española, pero estudios recientes ubican su nacimiento a etapas prehispánicas.

3.- El Inti Raymi
Es la fiesta del Solsticio de Verano, que se celebra el 21 de junio, en la mayoría de comunidades indígenas de la Sierra, para agradecer al dios Inti (el Sol) por las cosechas y a la Pachamama (la Tierra) por bendecir y cuidar los cultivos. Se trata también de una expresión del sincretismo religioso en las comunidades andinas. Una de las expresiones de esta fiesta es el baile de los danzantes, que decoran sus cabezas con grandes tocados de espejos, plumas y lentejuelas. Y otra: la presencia del Aya Huma, ese personaje con máscara de doble rostro que encarna al protector de la madre naturaleza y poseedor de las energías espirituales de las montañas.

4.- El Paseo del Chagra
Cada mes de julio en la población serrana de Machachi, se realiza el tradicional “Paseo del Chagra”. Como acto central en honor a la cantonización de Mejía, y como una muestra de la rica tradición campestre de la zona, los chagras (campesinos) de Machachi reciben a los visitantes, ataviados con ponchos, zamarros y sombreros. Así, desfilan sobre sus caballos, haciendo gala de sus habilidades como jinetes, frente a la multitud que colma las veredas, plazas y balcones de la ciudad.

5.- Fiesta del Yamor (Otavalo)
Esta celebración, que tiene lugar cada mes de septiembre, es uno de los mejores ejemplos del sincretismo entre las tradiciones y creencias indígenas autóctonas y aquellas pertenecientes a la religión católica. Yamor es el nombre de una bebida tradicional de esta región del país, que se prepara con siete variedades de maíz. Pero es también la denominación de esta fiesta, que rinde homenaje tanto a la Niña María, la virgen patrona de Otavalo, como a la Madre Tierra (Allpa Mama), a la que los indígenas agradecen por las cosechas. Bailes, música, desfiles, elección de reina y los tradicionales fuegos artificiales animan esta fiesta.

6. La Mama Negra
Curiosamente, esta impresionante fiesta que se celebra en la ciudad serrana de Latacunga, tiene dos fechas: la primera en el mes de septiembre, organizada gracias a los donantes de dos mercados de la ciudad; y la segunda, en noviembre, en la cual los latacungueños celebran también su independencia política. El personaje central es muy particular: es un hombre blanco, vestido y pintado como si fuera una mujer negra. Suele tratarse de alguna persona muy importante de la ciudad y cambia todos los años. Ser la Mama Negra es un honor. Cada personaje que desfila por las calles llama la atención por sus vestimentas y actitudes. Y, una vez más, son una colorida muestra de cómo los indígenas adaptaron a su cosmovisión la cultura que llegó con los colonizadores españoles.

Los cinco lugares más visitados del Centro Histórico de Quito

Los cinco lugares más visitados del Centro Histórico de Quito

Quito, la capital del Ecuador, posee a mucho uno de los Centros Históricos más grandes de América Latina. La caracterizan sus estrechas callejuelas de piedra, empinadas escaleras en rincones inesperados, casas coloniales de manzana y media y construcciones propias del período de la República, así como hermosos templos católicos y plazas con pájaros por doquier.
El Centro Histórico de Quito tiene una superficie de 375,2 hectáreas y alberga 130 edificaciones monumentales. En muchas de ellas -museos, iglesias, conventos- existen muy diversas muestras de arte escultórico y pictórico, sobre todo de carácter religioso.
En 1978, la Unesco declaró a la capital ecuatoriana como Patrimonio Cultural de la Humanidad, considerando, entre otras cosas, que su Centro Histórico es el mejor preservado de América.
Los turistas o viajeros especializados (blogueros y periodistas de viaje) que visitan Quito se llevan con ellos profundas emociones de la ciudad.
A continuación, le presentamos una lista de cinco de los sitios más interesantes que usted puede visitar cuando pasee por las calles del centro de Quito. Son los “must see” de esta histórica zona de la ciudad:

1. Basílica del Voto Nacional:


Se trata de una estructura neogótica, la más grande del Ecuador y una de las más importantes de Latinoamérica. Está ubicada justo a la entrada del Centro Histórico de Quito. Tiene 115 metros de altura y en su interior hay 24 capillas que representan el número de provincias del Ecuador.
Por su majestuosidad y su estilo, esta iglesia católica, que tiene la forma de una cruz gótica, ha sido comparada con otras grandes catedrales del mundo, entre ellas la Basílica de Notre Dame (París) y la de Saint Patrick (Nueva York).
Aunque el decreto para su construcción se firmó en 1883, la primera piedra de la obra, encargada al arquitecto francés, Emilio Tarlier, se colocó en 1892. La iglesia se levantó, en gran medida, gracias al aporte de los ecuatorianos (sobre todo los quiteños) que realizaron donaciones.
Una de las características de esta enorme catedral es que las famosas gárgolas que se aprecian en la fachada y las paredes no tienen los motivos clásicos, sino que han sido reemplazadas por anfibios y reptiles propios de la fauna ecuatoriana, incluidos específicamente animales de las Islas Galápagos. Además, existe un mirador cafetería, al que los visitantes pueden subir para apreciar hermosas vistas de la ciudad.

2. Catedral Metropolitana de Quito:


Ubicada junto a la plaza mayor (la Plaza de la Independencia), en el Centro Histórico de Quito, la Catedral Metropolitana fue construida en piedra, utilizando el sistema de la minga para el acarreo, labrado y albañilería.
Su edificación se inició en 1560 en un terreno que actualmente colinda con el Palacio de Carondelet (sede del Gobierno Nacional), al occidente, y el Palacio Municipal, al oriente. Una de las erupciones del volcán Pichincha obligó a reconstruir el templo, en 1660. Después, tras sendos terremotos, en 1755 y 1868, se debieron realizar nuevos trabajos.
La Catedral tiene una disposición longitudinal y consta de tres naves, sostenidas sobre arcos de piedra. En su nave lateral derecha se ubican varias capillas, mientras que la nave central posee un artesonado en madera de cedro. Detrás de la capilla mayor, existe una nave transversal más pequeña. Los conocedores califican su construcción como de estilo gótico-mudéjar, sobre todo por la forma de sus arcos, pilares y alfarjes.
Este templo católico es la sede de la Arquidiócesis de Quito y ocupa todo el flanco sur de la llamada Plaza de la Independencia.

3. Iglesia de La Compañía:


Construido y decorado, en un lapso de 160 años (1605-1765), por artistas de la Escuela Quiteña, este templo es una de las representaciones más importantes del barroco latinoamericano. Sus arcos, sus retablos y esculturas, el altar, los marcos de sus cuadros: todo está recubierto con pan de oro.
Algunos la consideran el mejor templo jesuítico del mundo. Su fachada está labrada totalmente en piedra gris, de origen volcánico y llama la atención de los visitantes, no solo por su belleza, sino por la combinación de estilos y las expresiones del sincretismo que combina rasgos europeos e indígenas.
La construcción de este templo tomó 160 años. Ahora, la iglesia es visitada por unas 120 000 personas cada año. Uno de los atractivos más grandes es el cuadro del infierno, atribuido a Hernando de la Cruz. La obra, supuestamente basada en La Divina Comedia de Dante Alighieri reproduce, con escenas violentas y colores rojos intensos, los supuestos castigos y tormentos que sufren los pecadores.

4. Iglesia de San Francisco:


Se trata de uno de los complejos religiosos más grandes de Latinoamérica. Su extensión es de 3, 5 hectáreas, que incluyen la iglesia, el Museo de Arte Religioso Pedro Gocial, el convento franciscano y la gran plaza, uno de los espacios más populares y emblemáticos del Centro Histórico.
El templo de San Francisco fue construido entre 1536 y 1605. Es otra de las muestras del arte de la Escuela Quiteña, que combina en su interior los estilos mudéjar, manierista y barroco. Su altar mayor, las capillas laterales, y el púlpito, de gran belleza, a atraen a los turistas. Justamente en el altar mayor se exhibe la imagen de la Virgen de Quito, cuyo autor es Bernardo de Legarda, uno de los representantes de la llamada Escuela Quiteña.
A un costado de la iglesia está ubicada la capilla de Cantuña, que alberga una leyenda conocida por todos los quiteños. Según esta historia, que se transmite de generación en generación, un indio de apellido Cantuña se comprometió a construir el atrio en un plazo determinado. Pero, al ver que éste era muy corto y que no iba a lograrlo, vendió su alma al diablo, a cambio de que éste y sus ayudantes terminaran la obra a tiempo. Sin embargo, el indígena pudo salvar su alma porque al diablo y sus ayudantes les faltó colocar la última piedra…
Otro de los atractivos de las iglesias es que allí se encuentra la escultura de Jesús del Gran Poder, imagen principal de la procesión que se lleva a cabo todos los Viernes Santos en la ciudad y es una de las muestras públicas religiosas más grandes del país.

5. Palacio de Carondelet:


Es la sede del Gobierno Nacional y se encuentra ubicado en el costado occidental de la Plaza de la Independencia, conocida también como la Plaza Grande, rodeado por el Palacio Arzobispal, el Municipio y la Catedral Metropolitana de Quito. En la época colonial, se lo conocía como Palacio Real de Quito, por ser la sede de la Real Audiencia.
Según la tradición, fue el libertador, Simón Bolívar, quien bautizó a la edificación como Palacio de Carondelet.
En la escalera que conduce a la primera planta, se exhibe un mural pintado por Oswaldo Guayasamín, que recrea el descubrimiento del río de Amazonas, en 1542.
El primer cuerpo de la edificación está construido en piedra. En el segundo, hay una galería que da hacia la Plaza de la Independencia. En la actualidad, la Presidencia, la Vicepresidencia y el Ministerio de Gobierno ocupan el Complejo de Carondelet. La Casa de Gobierno está abierta al público desde agosto de 2007 y visitarla es gratuito, presentando únicamente un documento de identificación.